Torrente

Descubierta Clave Genética Contra la Verticilosis en Olivo y Algodón

Jul 04, 2026

En un significativo avance para la agricultura global, un equipo de investigación con participación del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC ha desentrañado el secreto molecular de la defoliación causada por el temido hongo Verticillium dahliae. Este patógeno, responsable de la verticilosis, amenaza severamente los cultivos de olivo y algodón a nivel mundial. La investigación, publicada en la prestigiosa revista Nature Communications, señala un camino prometedor hacia nuevas estrategias de diagnóstico, vigilancia y, lo que es más importante, la creación de variedades de plantas más resistentes.

El Avance Científico que Revela el Talón de Aquiles de la Verticilosis

Un equipo de investigación internacional, con la colaboración esencial del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha desvelado recientemente un descubrimiento trascendental. El 4 de julio de 2026, se publicó en la revista Nature Communications un estudio que identifica la base genética molecular de la defoliación inducida por Verticillium dahliae, un hongo patógeno que causa estragos en los cultivos de olivo y algodón.

Este hongo reside en el suelo y, tras penetrar en las raíces de las plantas, coloniza los vasos xilemáticos, interrumpiendo el transporte de agua y provocando síntomas devastadores como marchitamiento, clorosis y senescencia prematura. La verticilosis es particularmente difícil de controlar en campo. La investigadora del IAS-CSIC, Carmen Gómez-Lama Cabanás, ha señalado que cepas específicas, conocidas como patotipo D, son cada vez más prevalentes y agresivas. Hasta ahora, el mecanismo genético que explicaba la virulencia de este patotipo había permanecido oculto.

El equipo utilizó técnicas avanzadas de genómica comparativa, genética funcional, análisis estructural y filogenómica. Mediante estas metodologías, lograron identificar una pequeña región en el genoma del patotipo más virulento que contiene dos genes efectores duplicados. Estos genes son los responsables de producir moléculas, generalmente proteínas, que alteran la fisiología de la planta hospedadora para facilitar la infección. Cuando ambas copias de estos genes fueron eliminadas simultáneamente, se erradicó la patogenicidad y la defoliación en olivo, algodón y otras plantas modelo. Curiosamente, la introducción de estos genes en cepas no defoliantes logró inducir la defoliación, confirmando su papel crucial.

Aunque la aplicación directa en las explotaciones agrícolas aún tardará en materializarse, este avance abre nuevas vías para mejorar el diagnóstico y orientar las estrategias de prevención. Se recomienda a los programas de mejora genética buscar germoplasma capaz de reconocer la proteína efectora D, lo que podría conducir al desarrollo de variedades resistentes. Bart Thomma, profesor de Microbiología Evolutiva en la Universidad de Colonia, Alemania, subraya la importancia de estudiar el mecanismo de acción de la proteína a nivel molecular. Por su parte, Luigi Faino, de la Universidad de Roma Sapienza, Italia, estima que, con la colaboración empresarial, en la próxima década podríamos ver las primeras plantas de algodón genéticamente modificadas para resistir este hongo. Estas líneas de investigación se suman a otros esfuerzos en herramientas genómicas para el algodón y en alternativas biológicas como los biopesticidas para olivares.

Este hallazgo no solo representa una esperanza para los agricultores que luchan contra la verticilosis, sino que también destaca la importancia de la investigación genética en la búsqueda de soluciones sostenibles para la seguridad alimentaria mundial. La colaboración entre la ciencia y la industria será clave para transformar este conocimiento en aplicaciones prácticas que protejan nuestros cultivos y aseguren un futuro más resiliente para la agricultura.

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