Torrente

Argentina: Rendimiento Óptimo de Girasol con Densidad de Siembra Específica

Oct 03, 2026

Un reciente ensayo llevado a cabo por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Junín, provincia de Buenos Aires, ha desvelado que la densidad óptima de siembra para el cultivo de girasol en la campaña 2025/26 fue de 47.700 plantas por hectárea. Este estudio, realizado en colaboración con la Asociación de Ingenieros Agrónomos de Junín (AIAJ), destaca un rendimiento y un margen económico superiores en comparación con densidades tanto mayores como menores. El hallazgo no solo proporciona una referencia crucial para los agricultores de la región, sino que también reafirma el resurgimiento del girasol en la agricultura argentina, enfatizando la necesidad de una gestión precisa y adaptada a las condiciones locales.

El experimento se desarrolló en la localidad de Morse, partido de Junín, con el objetivo de evaluar el impacto de diferentes densidades de siembra en la productividad y rentabilidad del girasol. Los investigadores sembraron el 15 de octubre de 2025 en un suelo Hapludol típico, conocido por su alta aptitud agrícola, utilizando el híbrido NK 3979 CL HO. Se establecieron tres franjas con prescripciones iniciales de 30.000, 45.000 y 60.000 plantas por hectárea. Posteriormente, se realizó un conteo de plantas para determinar las poblaciones finales, que resultaron ser de 34.500, 47.700 y 54.500 plantas por hectárea, respectivamente.

Los resultados de la cosecha, efectuada el 14 de marzo de 2026, indicaron que la densidad intermedia de 47.700 plantas por hectárea obtuvo el mejor rendimiento, alcanzando 3.922 kilogramos por hectárea. En términos económicos, esta densidad generó un margen bruto bonificado de 619,22 dólares por hectárea, superando a las otras dos densidades evaluadas. Es importante destacar que el aumento en el número de plantas no se tradujo en una mejora proporcional del rendimiento, y las densidades extremas mostraron resultados inferiores, lo que subraya la existencia de un punto óptimo en la gestión de la población de plantas.

Este estudio también incorporó el uso de tecnología avanzada para el monitoreo del cultivo. Los técnicos emplearon monitores de siembra, observaciones directas y, de manera innovadora, imágenes del satélite Sentinel-2. Estas imágenes permitieron calcular el índice de vegetación de diferencia normalizada (NDVI), una herramienta que facilita el análisis de la evolución de la cobertura vegetal a lo largo del ciclo del cultivo. La combinación de estos datos de campo y teledetección proporcionó una visión integral de las variaciones dentro del lote, lo que abre nuevas vías para la investigación en manejo sitio-específico y siembra variable.

El interés en este tipo de investigaciones se alinea con la creciente relevancia del girasol en Argentina, que ha visto una expansión significativa de su presencia en diversas regiones productivas. La demanda industrial y comercial, así como los avances genéticos y la capacidad del cultivo para integrarse en diferentes rotaciones, han contribuido a este resurgimiento. La actualización de las referencias técnicas es fundamental para los productores, ya que las condiciones ambientales, los híbridos disponibles y la relación costo-rendimiento están en constante evolución, lo que exige decisiones de manejo cada vez más precisas.

El experimento en Morse ilustra un principio fundamental en la agronomía: la optimización de una variable como la densidad de siembra no garantiza automáticamente el máximo rendimiento. El incremento de la densidad puede llevar a una mayor competencia por recursos como agua, luz y nutrientes, mientras que una densidad insuficiente puede resultar en un subaprovechamiento de los recursos disponibles. El equilibrio, que en este caso se encontró en las 47.700 plantas por hectárea, es crucial y debe interpretarse como una referencia específica para las condiciones del ensayo, no como una regla universal. Este enfoque integral, que considera tanto el rendimiento como la rentabilidad, es esencial para la toma de decisiones informadas en un sector agrícola dinámico.

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