El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha confirmado la aparición del primer caso del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Arizona. Este hallazgo, detectado en un perro en el condado de Cochise, ha llevado a la implementación de un estricto protocolo de respuesta. La situación subraya la importancia de la vigilancia y el control para salvaguardar la salud del ganado en la región fronteriza con México.
Confirmación y medidas de contención en Arizona
El 28 de octubre de 2026, los Laboratorios Nacionales de Servicios Veterinarios del USDA identificaron la presencia del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) en un canino. Aunque el animal no formaba parte de una explotación ganadera, la capacidad del parásito para infestar a bovinos, ovinos, caprinos y equinos ha provocado una respuesta inmediata por parte de las autoridades. Las larvas de este insecto se alimentan de tejido vivo, causando miasis y posibles complicaciones graves si no se tratan a tiempo. La Agencia de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) del USDA, en colaboración con el Departamento de Agricultura de Arizona, ha establecido una zona de control de 20 kilómetros alrededor del lugar del hallazgo. Dentro de esta área, se aplicarán rigurosas restricciones al movimiento de animales para prevenir la dispersión del parásito. Adicionalmente, se intensificará la vigilancia de animales y la captura de moscas, complementado con la liberación de moscas estériles, una técnica de control biológico ya utilizada en otras ocasiones. Estas acciones preventivas son cruciales para organizar la vigilancia y concentrar los recursos de intervención en la zona de mayor riesgo. No obstante, las autoridades no han reportado hasta el momento explotaciones ganaderas afectadas ni pérdidas productivas directas a causa de este incidente.
Este suceso refuerza la necesidad de una cooperación transfronteriza y la aplicación de protocolos sanitarios estrictos en el comercio de ganado. La continuidad de la vigilancia, la pronta identificación de nuevas infestaciones y el uso de técnicas innovadoras como la liberación de moscas estériles serán clave para mitigar la amenaza de este parásito y proteger la economía agrícola y ganadera de la región.
