La Calathea, un género botánico conocido por su singular belleza foliar, posee una importancia que trasciende lo estético en América Central. En Guatemala, estas plantas no solo embellecen el entorno natural, sino que también desempeñan un rol esencial en la vida cotidiana, especialmente en la preparación de platillos típicos y la preservación de tradiciones locales. Esta exploración se sumerge en el universo de la Calathea guatemalteca, revelando aspectos botánicos, sus aplicaciones gastronómicas y anécdotas curiosas sobre dos especies destacadas: la Calathea macrosepala, conocida popularmente como Chufles, y la Calathea lutea, llamada comúnmente Maxán o Bijao.
El género Calathea pertenece a la familia Marantaceae, reconocida por sus hojas ornamentales y su adaptación a entornos tropicales. En Guatemala y la región centroamericana, dos especies sobresalen: Calathea macrosepala y Calathea lutea, cada una con características morfológicas distintivas y aplicaciones variadas. Ambas se clasifican dentro del Reino Plantae, División Magnoliophyta, Clase Liliopsida, Subclase Commelinidae, Orden Zingiberales y Familia Marantaceae.
La Calathea macrosepala, conocida como Chufle, es nativa de Centroamérica, extendiéndose desde México hasta Panamá. Crece en altitudes que varían de 0 a 1.100 metros sobre el nivel del mar, en bosques caducifolios y perennifolios, o cerca de cauces fluviales, demostrando su capacidad de adaptación a diversos ambientes. Esta planta caulescente, con tallos visibles, puede alcanzar alturas de 0.6 a 1.8 metros, y sus hojas, de hasta 90 cm de largo, presentan patrones de color verde-amarillo con un reverso morado. Sus rizomas, órganos subterráneos cruciales para la propagación, pueden generar hasta 20 brotes. Las inflorescencias, ovoides o elipsoides, contienen entre 7 y 41 brácteas y flores blancas o crema. Aunque sus flores son comestibles, el cultivo de Chufles es limitado; su obtención depende de la recolección estacional durante la época de lluvias. El Chufle es conocido por diversos nombres regionales como Risomas en Nicaragua, Lerenes en Costa Rica y Panamá, Flor Blanca en México, y Macuses o Macusas en Honduras.
En la gastronomía de Guatemala y países vecinos, el Chufle ocupa un lugar privilegiado. Los brotes tiernos de sus inflorescencias son apreciados como vegetales en sopas y caldos. Sus hojas se emplean frecuentemente para envolver alimentos, como los tamales, impartiendo un sabor y aroma únicos. Las raíces tuberosas, ricas en almidón (13-15%) y proteínas (hasta 6.6%), se hierven para obtener una textura crujiente, ideal en ensaladas o como acompañamiento de platillos tradicionales.
La Calathea lutea, conocida como Maxán o Bijao, se extiende desde México hasta Brasil y Perú, incluyendo las Antillas. Esta planta, de mayor tamaño, puede alcanzar entre 1.6 y 4 metros de altura. Sus hojas, de hasta 150 cm de largo y 60 cm de ancho, son de color verde en el haz y blanquecinas en el envés, con un borde velloso. Las inflorescencias son cilíndricas, de hasta 30 cm, con brácteas persistentes y flores rosadas y amarillas. Se encuentra en zonas bajas (0-300 m) y en altitudes de hasta 2.000 metros, especialmente en regiones montañosas de Colombia.
La principal utilidad de la Calathea lutea radica en sus hojas, utilizadas como envoltura natural para una variedad de alimentos tradicionales, como tamales, hallacas, fiambre guatemalteco, zarapa y juanes peruanos. Estas hojas enriquecen los platillos con su sabor y fragancia, además de mantener la humedad y textura. En Panamá, se usan para envolver dulces como la panela, y en otras culturas para preparar ayampaco, maito, pasteles y hallacas. Más allá de la cocina, las hojas de Maxán se emplean como material de embalaje e incluso para techos, gracias a su resistencia. Además, el jugo de sus rizomas y tallos tiene propiedades diuréticas, confiriéndole un valor en la medicina tradicional.
La amplia distribución de Calathea macrosepala y Calathea lutea es notable, encontrándose de forma silvestre en diversos hábitats. El Chufle se halla en bosques y áreas alteradas, desde el nivel del mar hasta los 1.100 metros. El Maxán, por su parte, prospera en zonas pantanosas y áreas despejadas del Atlántico, desde el nivel del mar hasta los 900 metros, y en ocasiones a mayores alturas. Ambas especies se reproducen vegetativamente mediante rizomas, lo que facilita su dispersión y mantenimiento en los ecosistemas. Los períodos de lluvia son esenciales para su crecimiento y recolección, dado que no existen sistemas de cultivo intensivo documentados para estas plantas.
Además de sus usos culinarios y medicinales, la Calathea posee una profunda raíz cultural en Guatemala y sus países vecinos. La variabilidad de nombres para cada especie en distintas regiones refleja la riqueza lingüística y la complejidad de la tradición botánica local. A pesar de las confusiones taxonómicas pasadas con otras especies, como la Calathea allouia, el Chufle sigue siendo una planta nativa emblemática y fundamental en la gastronomía guatemalteca. El empleo de las hojas de Maxán en la preparación de tamales no solo es valorado por su funcionalidad, sino también por el sabor característico que aporta, convirtiéndose en un elemento indispensable en festividades y celebraciones.
