El compostaje en casa está emergiendo como una técnica clave para el manejo de desechos orgánicos en el país ibérico. Cada vez más hogares eligen convertir sus residuos de alimentos y jardinería en fertilizante natural, lo que contribuye a disminuir la cantidad de basura que se deposita en los vertederos. Diversos programas, tanto de entidades públicas como privadas, están motivando a miles de familias a unirse a esta práctica ecológica.
La materia orgánica constituye alrededor del 40% de los desperdicios domésticos, según información de Sogama. Al practicar el compostaje en el hogar, este material deja de ser un problema y se transforma en un recurso valioso. Por ejemplo, en Ontinyent, el Consorci de Residus V5 ha incorporado a 50 nuevas familias, elevando el total a 250 hogares. Asimismo, en la comarca de la Safor, 1.300 familias participantes en el mismo consorcio evitaron la producción de 572 toneladas de residuos orgánicos solo en 2025.
El compostaje doméstico tiene un impacto ambiental considerable. En Ontinyent, las 50 familias recién incorporadas al programa evitarán la generación de 20.500 kilogramos de biorresiduos anualmente, lo que representa una reducción del 40% en los desechos de estos hogares. Además, se impedirá la emisión de 18.400 kilogramos de CO₂ a la atmósfera, una cantidad similar a la producida por cuatro automóviles en un año. El abono resultante, aproximadamente 5.100 kilogramos, mejora la calidad del suelo y reduce la necesidad de fertilizantes químicos. En la Safor, las 1.300 familias evitaron la generación de 572 toneladas de residuos orgánicos en 2025, equivalentes a 60 camiones de basura. Esta reducción en el transporte y tratamiento de residuos se traduce en ahorros económicos para los municipios. Además, el uso continuo del compost aumenta la capacidad del suelo para retener agua, lo que en Ontinyent equivale a una mejora de 25.000 litros de agua.
La formación y el soporte técnico son fundamentales para el éxito de estos proyectos. En Ontinyent, los nuevos participantes asisten a talleres de compostaje organizados por el COR, donde reciben los materiales y un seguimiento individualizado. El técnico Mikel Vela destaca la importancia de visitar cada vivienda para explicar el proceso y resolver dudas. De manera similar, Sogama en Galicia ofrece talleres presenciales y manuales detallados sobre cómo manejar el compostaje. Este acompañamiento continuo es crucial, ya que facilita el aprendizaje de las pautas básicas. En Villanueva de Tapia, el diseño de Radix Circular contempla tanto el compostaje individual como el comunitario, adaptándose a las posibilidades de cada residente. La participación activa de la ciudadanía es clave para el éxito de estas iniciativas, y la disponibilidad de formación y herramientas demuestra una respuesta positiva. La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados, que exige la recolección separada de biorresiduos, ha impulsado a municipios como Villanueva de Tapia a adelantarse a estas normativas, transformando una obligación legal en una herramienta útil para la comunidad. El presidente del COR V5, Elio Cabanes, confirma que la creciente conciencia ambiental de la ciudadanía, sumada al apoyo y la formación, fomenta una mayor participación en estas prácticas sostenibles.
El compostaje doméstico, respaldado por miles de familias en toda España, se consolida como una solución eficaz y probada para mitigar el impacto ambiental de los residuos orgánicos. Los resultados de programas como los de Sogama, COR V5 y el proyecto de Villanueva de Tapia demuestran que, con una adecuada capacitación y apoyo, los hogares pueden convertir sus desechos en un recurso valioso, disminuir las emisiones contaminantes y mejorar la fertilidad del suelo. La combinación de una mayor conciencia ciudadana, el impulso de nuevas regulaciones y el acompañamiento técnico está abriendo el camino hacia una economía circular más eficiente y sostenible para todos.
