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El cultivo de canola en Tennessee: una alternativa en crecimiento en el ámbito agrícola

Jul 24, 2026

La canola emerge como una valiosa opción para los productores de cultivos extensivos en Tennessee, quienes se enfrentan a los crecientes costos de producción y a la inestabilidad de los mercados. Su facilidad de integración en los sistemas de rotación ya establecidos y los favorables precios recientes han impulsado un notable interés en este cultivo oleaginoso.

La superficie dedicada a la canola en el estado ha experimentado un crecimiento significativo, pasando de 1.600 hectáreas en 2025 a entre 2.400 y 3.200 hectáreas en 2026. Mitchell Richmond, especialista de la Extensión de la Universidad de Tennessee, destaca que la principal ventaja de la canola reside en su compatibilidad con los patrones de cultivo existentes. Los agricultores pueden alternar maíz o soja en verano con canola o trigo en invierno, sin necesidad de una reestructuración completa de sus operaciones anuales. Esta flexibilidad es clave para la diversificación productiva, como lo demuestran otras experiencias en el Medio Oeste de Estados Unidos que buscan fortalecer la agricultura frente a las fluctuaciones del mercado.

A pesar de que la superficie de canola en Tennessee aún representa una porción menor del millón de hectáreas que se cultivan anualmente en Estados Unidos, el rápido crecimiento entre 2025 y 2026 subraya el creciente interés de los agricultores locales. La siembra se realiza de mediados de septiembre a mediados de octubre, permitiendo un desarrollo radicular óptimo antes de las heladas. La floración ocurre en abril, y la cosecha se extiende desde finales de mayo hasta principios de junio, antes del establecimiento de los cultivos de verano. Las semillas de canola, con un contenido de aceite cercano al 40%, ofrecen múltiples aplicaciones en la industria alimentaria, piensos, biocombustibles y otros usos industriales. Esta versatilidad comercial y la creciente demanda global han animado a países como Brasil a fortalecer su producción de colza y canola, buscando nuevas oportunidades en el mercado de oleaginosas.

La adopción de la canola también presenta desafíos sanitarios. Investigadores del Instituto de Agricultura de la Universidad de Tennessee están evaluando métodos de control para plagas como los áfidos y enfermedades como el moho blanco, que podrían afectar el rendimiento del cultivo. Se recomienda la rotación con trigo de invierno para mitigar la presión de estas amenazas, una estrategia que ya ha demostrado ser eficaz en otras regiones. La diversificación de las rotaciones no solo ayuda a interrumpir los ciclos de plagas y patógenos, sino que también contribuye a mejorar la salud del suelo y a optimizar los costos de fertilización, como han revelado estudios en Tennessee sobre las rotaciones de maíz, soja y algodón. La viabilidad a largo plazo de la canola en Tennessee dependerá de su adaptación a las condiciones locales, el acceso a mercados y la implementación de prácticas de manejo sostenibles, pero su creciente presencia indica un futuro prometedor como componente integral de la agricultura del estado.

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