Torrente

El pastoreo rotacional impulsa la captura de carbono en pastizales y optimiza el uso del agua

Oct 10, 2026

Una investigación innovadora publicada el 7 de octubre de 2026 en Scientific Reports ha revelado que la gestión del ganado bovino a través de ciclos cortos de pastoreo y períodos extensos de descanso puede potenciar la revitalización de las praderas y su capacidad para asimilar carbono. Este sistema de pastoreo rotacional no solo duplicó la producción neta de carbono del ecosistema, sino que también optimizó la utilización del agua por parte de la vegetación en un rancho de Dakota del Norte, Estados Unidos, durante dos ciclos anuales completos. El estudio, realizado por Rebecca Lee Phillips, Xinhua Zhou y Haku Bo, destaca la relevancia de esta práctica para la sostenibilidad de la ganadería extensiva.

La investigación se llevó a cabo en un entorno ganadero real, utilizando un rebaño de 150 parejas de vacas y terneros, los cuales permanecían en cada potrero por aproximadamente dos días, seguidos de un largo período de recuperación para la vegetación. Los resultados demostraron que la producción neta de carbono del ecosistema se multiplicó casi por dos en ambos ciclos anuales bajo este sistema de manejo, superando significativamente el balance de carbono de las áreas de comparación sin pastoreo. Esta práctica de manejo, que combina una utilización intensiva pero breve con un tiempo adecuado para la recuperación de las plantas, es crucial ya que el consumo de hojas afecta directamente la capacidad fotosintética de las plantas, y un rebrote adecuado es fundamental para la asimilación de carbono.

Además de los beneficios en la captura de carbono, el estudio también observó una mejora en la eficiencia del uso del agua en las praderas semiáridas. Aunque no se afirma que el sistema elimine por completo el riesgo de sequía o garantice la misma producción forrajera en condiciones adversas, sí sugiere que una recuperación vegetal apropiada puede optimizar el uso del agua disponible. Es importante destacar que, si bien estos hallazgos son prometedores, la investigación no evalúa el balance climático completo de la producción bovina, lo que incluye las emisiones de metano del ganado. No obstante, este estudio ofrece una valiosa referencia para el manejo de praderas, enfatizando la necesidad de adaptar las prácticas ganaderas a las condiciones locales y a la capacidad de recuperación de cada terreno para lograr beneficios consistentes a largo plazo.

Este estudio nos invita a reflexionar sobre la capacidad de la innovación y la adaptación en el sector agropecuario para contribuir activamente a la salud de nuestro planeta. Al adoptar prácticas de manejo que favorecen la captura de carbono y la eficiencia hídrica, la ganadería no solo puede ser sostenible, sino también un pilar fundamental en la lucha contra el cambio climático, demostrando que la producción y la conservación pueden coexistir y florecer en armonía.

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