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El Resurgir del Sorgo en Venezuela: Un Análisis Profundo de su Potencial Agrícola

Oct 27, 2026
Venezuela está redescubriendo el valor del sorgo como una opción agrícola vital, buscando reactivar un cultivo que en el pasado fue un pilar de su producción. La iniciativa se centra en analizar el potencial agronómico y comercial de este cereal, en un contexto donde la diversificación y la sostenibilidad agrícola son cruciales.

El Renacimiento del Sorgo: Una Oportunidad Estratégica para el Campo Venezolano

El Sorgo Regresa al Centro del Debate Agrícola en Venezuela

El sorgo ha vuelto a captar la atención en el panorama agrícola venezolano, impulsado por las declaraciones del ingeniero agrónomo Ramón Bolotín, directivo de Fedeagro. Durante un evento de capacitación en Portuguesa, Bolotín resaltó la viabilidad de revitalizar este cereal como una alternativa productiva para los agricultores del país.

Esta jornada, que tuvo lugar en la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (Unellez) en el municipio Páez, se realizó en conmemoración del 51.º aniversario de la institución. El encuentro del 24 de octubre de 2026, permitió explorar las posibilidades agronómicas del sorgo, las condiciones óptimas para mejorar su rendimiento y las oportunidades comerciales que surgen de la demanda internacional para la alimentación animal.

Esta información, aunque relevante para la planificación y capacitación agrícola, aún no confirma una expansión a gran escala de las siembras a nivel nacional. Sin embargo, marca un paso significativo hacia la reevaluación del sorgo en el contexto agrícola venezolano.

La Relevancia Histórica y el Uso Industrial del Sorgo

Ramón Bolotín recordó que Venezuela cultivó aproximadamente 300,000 hectáreas de sorgo en épocas pasadas, evidenciando la importancia histórica de este cereal en la producción agrícola nacional. Este dato subraya el papel fundamental que el sorgo desempeñó en las regiones de los Llanos, donde las condiciones eran propicias para su cultivo.

El sorgo granífero se utiliza principalmente como ingrediente en la elaboración de alimentos balanceados para diversas especies animales, y su composición y aprovechamiento varían según la variedad, la calidad del grano y la formulación de las raciones. La recuperación de este cultivo en Venezuela podría ofrecer una valiosa opción para diversificar la producción de granos y ampliar las alternativas para agricultores y productores de alimentos pecuarios.

Sin embargo, es importante aclarar que la superficie histórica mencionada por Bolotín no es una meta oficial de siembra para 2027 ni una superficie que ya esté en proceso de recuperación. La brecha entre el potencial agrícola y la producción real es particularmente notable en un país donde Fedeagro ha señalado que gran parte de las tierras cultivables permanece sin explotar debido a problemas de financiamiento, seguridad jurídica e infraestructura.

La Importancia del Agua en el Rendimiento Óptimo del Sorgo

Un punto técnico clave abordado durante la jornada fue la necesidad de reevaluar las percepciones tradicionales sobre el manejo del sorgo. Bolotín enfatizó que los híbridos modernos tienen un gran potencial productivo, pero requieren condiciones hídricas adecuadas para alcanzar su máximo rendimiento.

Aunque el sorgo es conocido por su tolerancia a períodos de sequía, lo que lo hace ideal para ambientes donde otros cultivos tienen dificultades, esta capacidad de adaptación no garantiza altos rendimientos sin la humedad suficiente durante sus etapas críticas de desarrollo. La disponibilidad de agua durante la formación de la panoja, la floración y el llenado del grano influye directamente en la productividad final.

Por lo tanto, la selección de fechas de siembra, el conocimiento del régimen de lluvias y la evaluación de las condiciones del suelo son cruciales para una explotación comercial exitosa. La propuesta presentada en Portuguesa busca desmitificar la idea del sorgo como un cultivo meramente rústico y limitado a una única temporada agrícola. Sin embargo, la jornada no incluyó resultados detallados de ensayos comparativos que pudieran establecer rendimientos específicos de los híbridos en las condiciones venezolanas.

Mercado Internacional y Oportunidades para el Sorgo Venezolano

El directivo de Fedeagro también abordó el comportamiento del mercado global del sorgo, destacando la demanda de países como China. El sorgo es un componente importante en el comercio mundial de materias primas para la alimentación animal y puede complementar o sustituir parcialmente a otros granos en diversas formulaciones.

Su atractivo comercial depende de los precios, la disponibilidad, las características nutricionales y las necesidades de las industrias compradoras. Bolotín resaltó que el interés internacional puede mejorar las perspectivas económicas del cultivo. No obstante, la existencia de demanda global no implica que Venezuela cuente actualmente con contratos de exportación, infraestructura comercial adecuada o volúmenes suficientes para abastecer esos mercados.

Para convertir una oportunidad comercial en ventas efectivas, se requiere una producción regular, calidad homogénea, capacidad de almacenamiento, logística y condiciones comerciales competitivas. En el mercado interno, el sorgo también podría atraer a la industria de alimentos balanceados, siempre que sus precios y características permitan su incorporación en las formulaciones existentes.

El Sorgo Frente a la Hegemonía del Maíz en la Producción Nacional

La propuesta de recuperar el sorgo cobra especial relevancia al compararla con otros cereales cultivados en Venezuela. El balance oficial de la campaña de invierno de 2026 registró 503,037 hectáreas de maíz blanco y amarillo, frente a solo 801 hectáreas de sorgo. Estas cifras, correspondientes a la información gubernamental disponible para ese ciclo, no representan el cierre definitivo de toda la actividad agrícola del año.

Esta marcada diferencia de superficie muestra la posición marginal del sorgo en la producción cerealera actual. En contraste, la cosecha venezolana de maíz de 2026 abarca una superficie significativamente mayor y está directamente ligada a la producción de harina precocida y alimentos para animales. La recuperación del sorgo no implica necesariamente la sustitución del maíz, ya que ambos cereales pueden cumplir funciones complementarias en los sistemas agrícolas y de abastecimiento.

La decisión de sembrar uno u otro dependerá de las condiciones específicas de cada explotación, los costos de producción, la disponibilidad de agua y las oportunidades reales de venta.

Desafíos Económicos: Precios e Importaciones en la Agricultura Venezolana

La posibilidad de expandir el cultivo de sorgo debe analizarse dentro del contexto económico que enfrentan los agricultores venezolanos. En septiembre, Fedeagro denunció que las importaciones de granos, realizadas en condiciones comerciales desfavorables para la producción nacional, estaban afectando los precios y la comercialización de diversas cosechas.

El gremio señaló que las exenciones arancelarias otorgadas a ciertos productos importados pueden crear una competencia desleal que perjudica a los agricultores locales. Estas preocupaciones se han centrado en rubros como el arroz y el maíz, pero resaltan la importancia de establecer condiciones comerciales predecibles antes de promover la expansión de cualquier cereal. La situación se reflejó en las advertencias sobre el impacto de las importaciones en las cosechas venezolanas, especialmente cuando los agricultores necesitan vender su producción y recuperar su inversión.

En el caso del sorgo, un aumento de la superficie cultivada sin compradores asegurados podría exponer a los productores a dificultades similares. La planificación comercial, los acuerdos con la industria y la evaluación de los costos de transporte y acondicionamiento del grano son elementos cruciales para desarrollar una producción sostenible.

La Siembra Directa: Una Práctica Agronómica Clave para la Sostenibilidad

La jornada universitaria no se limitó al sorgo, sino que también abordó la siembra directa. Hernán Torre, representante del Polo Agropecuario, expuso sobre esta práctica y sus beneficios potenciales para el manejo de los suelos agrícolas. La siembra directa implica establecer cultivos con una mínima alteración mecánica del terreno, manteniendo generalmente los residuos vegetales en la superficie.

Sus objetivos incluyen reducir la perturbación del suelo, conservar la humedad y minimizar las operaciones de preparación. Sin embargo, sus resultados dependen de las condiciones locales, la rotación de cultivos, el manejo de residuos y la disponibilidad de equipos adecuados. La implementación de estas prácticas requiere una evaluación técnica para evitar problemas como la compactación, el manejo de malezas o las dificultades en el establecimiento de los cultivos.

La jornada conectó el interés en recuperar el sorgo con una discusión más amplia sobre prácticas agronómicas que pueden mejorar la productividad de las explotaciones agrícolas.

La Universidad: Formando a la Nueva Generación de Agrónomos

La presencia de productores y especialistas en la Unellez subrayó la importancia de la formación profesional para el sector agropecuario venezolano. Representantes del programa de Ciencias del Agro y del Mar informaron que la Extensión Páez cuenta con aproximadamente 250 estudiantes de Agronomía, de una población cercana a 500 alumnos vinculados con las ciencias agrícolas y la agroindustria.

Estas actividades permiten a los estudiantes familiarizarse con las condiciones reales de producción y comercialización que enfrentan los agricultores. La capacitación también facilita el intercambio de conocimientos entre profesionales experimentados, docentes y las nuevas generaciones de técnicos. En el caso del sorgo, este vínculo es crucial, ya que una eventual recuperación productiva requeriría evaluar materiales de siembra, condiciones de manejo, rendimientos y costos en diferentes ambientes agrícolas.

La información difundida sobre la jornada no incluye la aprobación de un nuevo programa nacional de investigación ni la asignación de recursos específicos para desarrollar ensayos comerciales.

El Futuro del Sorgo en Venezuela: De la Discusión al Campo

La intervención de Ramón Bolotín simboliza un renovado interés técnico y gremial por un cultivo que alguna vez fue prominente en la agricultura venezolana. La drástica reducción de la superficie cultivada, de aproximadamente 300,000 hectáreas históricas a solo 801 hectáreas en el balance oficial del ciclo de invierno de 2026, ilustra la magnitud del desafío.

Sin embargo, la reactivación de esta actividad no se limita a identificar su potencial agronómico o las oportunidades del mercado internacional. Los productores necesitarán semillas adecuadas, financiamiento, asistencia técnica, maquinaria, infraestructura de almacenamiento y compradores con acuerdos comerciales viables. También es fundamental conocer los rendimientos posibles en diversas regiones y evaluar si el cultivo es económicamente competitivo frente a otras alternativas agrícolas.

El evento del 24 de octubre fue una jornada técnica donde expertos y productores examinaron las posibilidades del sorgo. No se anunció una expansión ya ejecutada ni resultados de una nueva cosecha comercial. La importancia de esta iniciativa radica en reabrir el diálogo sobre la diversificación cerealera venezolana desde una perspectiva agronómica y económica, con la participación de especialistas y productores. Los futuros avances se medirán por las siembras efectivas, los rendimientos comprobados y las oportunidades reales de comercialización, indicadores que determinarán si el sorgo recupera su antigua relevancia en el campo venezolano.

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