En el corazón de la zona interior de secano de la Región del Maule, se llevó a cabo un importante seminario que congregó a una notable asistencia. El evento, titulado “Viticultura Sostenible y Liderazgo Femenino en el Secano Interior del Maule: Innovación, Transferencia y Empoderamiento Rural”, tuvo lugar en la Viña Gillmore de San Javier. Productores, investigadores, representantes institucionales y actores clave de la región se reunieron para debatir los retos actuales de la vitivinicultura local.
La jornada se centró en la viticultura de secano como un modelo productivo resiliente, el papel de las mujeres en el ámbito rural, la revalorización de los viñedos antiguos y la implementación efectiva de conocimientos en los territorios. Entre los temas discutidos se incluyeron la adaptación a los efectos del cambio climático, la identidad territorial, el legado vitivinícola, las prácticas sostenibles, la comercialización y el fomento de las capacidades locales.
Un aspecto crucial del seminario fue el reconocimiento del protagonismo de las mujeres en el sector vitivinícola de secano. No solo se las destacó como participantes, sino como líderes en la toma de decisiones, la gestión de la producción, la innovación y la protección del patrimonio rural. La actividad sirvió para visibilizar las experiencias de mujeres involucradas en el cultivo de la vid, la elaboración de vino, el enoturismo, la investigación y la colaboración territorial.
La Dra. Erna Blancquaert, académica de la Universidad de Stellenbosch en Sudáfrica, fue una de las ponentes destacadas. Su presentación abordó la importancia de los viñedos antiguos y la experiencia sudafricana en su conservación, protección y desarrollo productivo. Esta intervención permitió establecer paralelismos entre la situación internacional y la realidad del Maule, donde existen viñedos ancestrales cultivados con métodos tradicionales transmitidos por generaciones.
Estos viñedos representan un legado invaluable de la zona interior de secano, con un significativo valor histórico, cultural, productivo y enológico. Su persistencia es testimonio de la adaptación de las comunidades rurales a condiciones de limitada disponibilidad hídrica, manejo ancestral y una fuerte identidad local. Asimismo, se puso de manifiesto el rol de las nuevas generaciones de viticultores que, con un profundo respeto por las tradiciones heredadas, están revitalizando este patrimonio, incorporando conocimientos técnicos y enfoques innovadores.
Alejandro Muñoz, Seremi de Agricultura del Maule, subrayó la importancia de la colaboración entre los servicios agrícolas para apoyar un sector tan estratégico como el vitivinícola. Afirmó que este sector es fundamental para la economía regional y que ha logrado añadir valor a través del patrimonio territorial que aportan muchos agricultores maulinos. Por su parte, la directora regional de INIA Raihuén, Carmen Gloria Morales, resaltó la oportunidad de enfatizar el rol de la viticultura de secano en el desarrollo territorial y el aporte esencial de las mujeres en la creación de sistemas productivos más sostenibles y resilientes. Desde INIA, valoramos esta actividad como una expresión de la región, donde convergen historia, identidad y saber local. El avance hacia una vitivinicultura sostenible y competitiva requiere el reconocimiento y fortalecimiento del papel de las personas, especialmente de las mujeres, como forjadoras del presente y futuro del sector.
Robert Giovanetti, representante regional de FIA en el Maule, enfatizó que la innovación no solo se genera, sino que debe ser transferida y adoptada. Indicó que FIA trabaja para llevar la innovación a quienes más la necesitan: los agricultores. Destacó que estos foros facilitan la difusión de conocimientos, el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de capacidades en sectores clave como el vitivinícola. El encuentro contó con la asistencia de aproximadamente 80 personas, consolidándose como un espacio vital para el diálogo, el aprendizaje y la cooperación en la búsqueda de una vitivinicultura sostenible, con valor patrimonial, inclusiva y con una clara identidad territorial en el secano interior del Maule.
