Torrente

Innovación Forrajera: Una Pastura Subtropical Desafía el Frío Argentino

Sep 27, 2026
La empresa Pemán Semillas está liderando una innovación significativa en el sector agropecuario argentino, introduciendo una gramínea forrajera subtropical, Panicum coloratum, en regiones tradicionalmente más frías. Este avance promete transformar la producción ganadera al permitir el cultivo de forraje en áreas con condiciones climáticas y de suelo restrictivas, como las heladas y la salinidad en la provincia de Buenos Aires. Este desarrollo es crucial en un contexto donde los precios favorables de la hacienda impulsan la búsqueda de mayor eficiencia en los sistemas de alimentación, destacando la importancia de la genética de las semillas y la producción de pasto para la economía ganadera.

Rompiendo Barreras Climáticas: La Expansión de Panicum coloratum a Nuevas Regiones

Introducción de la Gramínea Subtropical en Ambientes Templados

Una gramínea forrajera de origen subtropical, conocida como Panicum coloratum, que tradicionalmente ha prosperado en las cálidas regiones de Argentina, ahora está siendo introducida con éxito en zonas ganaderas más frías. Este esfuerzo, liderado por Pemán Semillas, tiene como objetivo expandir el área de cultivo de esta pastura perenne a la provincia de Buenos Aires, una región donde las heladas y las bajas temperaturas históricamente han limitado la capacidad de las especies megatérmicas para persistir.

La Relevancia de la Eficiencia Forrajera en el Contexto Ganadero Actual

Este desarrollo adquiere una importancia particular en un momento en que los precios favorables del ganado argentino están motivando a los productores a optimizar la eficiencia de sus sistemas de alimentación. La capacidad de aumentar la producción de carne a partir del pasto resalta el papel fundamental de la producción forrajera y la mejora genética de las semillas en las decisiones estratégicas de las explotaciones ganaderas.

Panicum coloratum Nyasi: Adaptación a Condiciones Extremas

El material comercial, denominado Panicum Coloratum Nyasi, es una variedad derivada de Panicum coloratum Klein. Esta se caracteriza por su notable adaptación a ambientes fríos, así como a suelos salinos y sódicos. Estas características son especialmente valiosas en las zonas bonaerenses, donde las limitaciones climáticas y edáficas a menudo reducen la gama de especies forrajeras disponibles.

Adaptación al Frío: Un Desafío Superado para una Gramínea Subtropical

La Panicum coloratum, una gramínea perenne africana, ha sido durante décadas un pilar en los sistemas ganaderos de Argentina, especialmente en Córdoba, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Salta, gracias a su capacidad de producir forraje en entornos difíciles.

Esta especie ya ha demostrado su potencial en la región pampeana. En el centro-sur, el INTA la reconoce como una opción rústica, con ciertas variedades que muestran tolerancia a heladas y sequía. Incluso, se ha documentado su uso en la alimentación de terneros en Argentina.

El principal reto agronómico surge al trasladar estas gramíneas subtropicales a climas con inviernos más rigurosos, donde las heladas pueden comprometer su persistencia. Por ello, la mejora genética y la selección de variedades adaptadas son fundamentales para ampliar su alcance productivo.

El desarrollo de Pemán Semillas, iniciado hace más de diez años en Chascomús, Buenos Aires, se enfoca en crear una gramínea capaz de prosperar en condiciones de temperatura, salinidad y sodicidad que limitan a otras opciones forrajeras.

Nyasi: Producción de Forraje en Ambientes Desfavorables

Panicum Coloratum Nyasi es una variedad adecuada para suelos arenosos a franco-arenosos, con tolerancia a ambientes salinos y salino-sódicos. Se recomienda para zonas con precipitaciones entre 400 y 800 milímetros, con un potencial de producción de materia seca de 4 a 9 toneladas por hectárea, variando según las condiciones y el manejo.

Esta especie puede emplearse para pastoreo directo, henificación o como forraje diferido. La siembra se aconseja en primavera y finales de verano, con una densidad de 7 a 10 kilogramos de semilla por hectárea.

El interés en cultivar en suelos difíciles no es exclusivo del sector privado. En mayo de 2026, el INTA presentó Karai INTA, otra variedad de Panicum coloratum, seleccionada por su resistencia a la salinidad, mostrando una mayor producción de biomasa en estas condiciones.

Estos avances evidencian el creciente interés en aprovechar la diversidad genética de Panicum coloratum. Investigaciones del INTA y otras instituciones argentinas han estudiado el germoplasma de la especie para identificar características como la tolerancia a la salinidad, alcalinidad, sequía y bajas temperaturas.

La Cuenca del Salado: Un Escenario Estratégico para la Ganadería

En la provincia de Buenos Aires, vastas extensiones dedicadas a la cría bovina enfrentan limitaciones debido a la calidad del suelo, lo que afecta directamente la productividad de las pasturas. La Cuenca del Salado es un ejemplo clave, con terrenos bajos, salinos y sódicos donde muchas especies forrajeras luchan por establecerse y persistir.

En estos entornos, expandir el abanico de pasturas disponibles puede fortalecer la cadena forrajera. El objetivo no es solo lograr una gran biomasa, sino asegurar que la pastura sobreviva, rebrote y mantenga un suministro constante para el ganado a lo largo de varios ciclos productivos.

La salinidad es una restricción compleja, ya que dificulta la absorción de agua y altera procesos fisiológicos vitales en las plantas. Desarrollar materiales tolerantes es una estrategia clave para abordar este problema, complementada con un manejo agronómico adecuado del suelo. La comprensión de cómo las raíces reaccionan al exceso de sales destaca la importancia de la adaptación genética en terrenos afectados.

La región también utiliza otras especies adaptadas, como Lotus tenuis, extendido en los bajos salinos de la Cuenca del Salado. Investigaciones han estudiado cómo la salinidad afecta su crecimiento y calidad nutricional, mejorando el conocimiento sobre la relación entre suelos salinos y la digestibilidad del forraje para el ganado.

El Auge de la Ganadería Valoriza la Producción de Pasto

El desarrollo genético actual coincide con un período favorable para la ganadería argentina, lo que estimula las inversiones en productividad. Nicolás Heinrich, gerente comercial de Pemán Semillas en Buenos Aires, subraya que la solidez de los precios del novillo pesado y la vaca de exportación está reorientando las decisiones en las explotaciones.

Con precios de ganado más altos, aumentar los kilos de carne por animal y fortalecer las recrías pastoriles resulta económicamente más atractivo. El pasto sigue siendo un recurso alimenticio esencial en la ganadería extensiva, y su disponibilidad es clave para determinar la capacidad de carga de un campo y su duración.

Además, las pasturas son parte integral de sistemas donde la planificación del pastoreo influye en el suelo, la vegetación y la productividad del rodeo. Experiencias en Argentina demuestran cómo el pastoreo racional combina la producción bovina y el manejo de pasturas, resaltando que el forraje es parte de una estrategia integral, no solo una fuente inmediata de alimento.

La Genética y el Manejo: Claves para Transformar Pasto en Carne

La introducción de una nueva variedad mejorada no garantiza, por sí misma, el éxito productivo. Factores como la elección del terreno, las características del suelo, la calidad de la siembra, la disponibilidad de agua, el momento óptimo de uso y la intensidad del pastoreo son cruciales para que el potencial genético se convierta realmente en forraje utilizable.

Heinrich enfatiza que el apoyo técnico debe comenzar antes de la siembra, seleccionando la especie adecuada para el entorno y el objetivo productivo, y continuar con el manejo del pastoreo y el cuidado de la pastura.

La variabilidad estacional de la producción de forraje también exige la combinación de diversos recursos. Las explotaciones pueden emplear pasturas perennes, cultivos de invierno, sorgos y reservas conservadas para mitigar los períodos de escasez. El ensilado es una herramienta complementaria cuyo uso se ha expandido en sistemas de cría y recría, reforzando la alimentación del ganado.

En el caso de Panicum coloratum, la oportunidad radica en extender las ventajas productivas de esta gramínea, tradicionalmente usada en zonas cálidas, a ambientes templados. Su adaptación al frío, junto con su tolerancia a condiciones de salinidad y sodicidad, puede ofrecer nuevas opciones para campos bonaerenses con limitaciones, donde el establecimiento de pasturas persistentes sigue siendo un ret

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