Torrente

La actividad agrícola argentina sufre una desaceleración en abril debido a factores climáticos y logísticos

May 26, 2026

La actividad del sector agrícola y ganadero en Argentina experimentó una contracción del 2.6% durante el mes de abril, un descenso atribuido principalmente a las inclemencias climáticas, las demoras en la recolección de cosechas y los desafíos en la movilización de cereales hacia los puntos de embarque. Esta disminución temporal interrumpe un período de fuerte crecimiento en el ámbito agrario, aunque el rendimiento global sigue siendo un 16.5% superior al registrado en abril del año anterior. Los datos, provistos por la Bolsa de Comercio de Rosario, destacan la influencia decisiva del clima y la eficiencia logística en la conversión del potencial productivo en actividad tangible. Asimismo, se observa que, pese a la desaceleración mensual, el desempeño exportador del sector agroindustrial se mantiene robusto, aportando divisas significativas a la economía nacional.

El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario señaló un comportamiento dispar en las distintas ramas del sector. Si bien la producción en general mantiene niveles históricamente altos, abril evidenció la vulnerabilidad ante factores externos. Las abundantes precipitaciones fueron el principal obstáculo, demorando las tareas de recolección de cultivos y dificultando el transporte de la mercancía. Esta situación fue especialmente crítica para la soja, cuyo avance mensual de cosecha fue el más bajo desde que se tienen registros, con un incremento de apenas 17 puntos porcentuales.

Las complicaciones no se limitaron únicamente a las labores en el campo. El traslado de los cereales a los puertos también se vio severamente afectado por las lluvias constantes y una huelga de transportistas. Esta confluencia de factores repercutió negativamente en las exportaciones agroindustriales, las cuales experimentaron una reducción del 3.4% en comparación con el mes de marzo. La Bolsa de Comercio de Rosario indicó que ocho de las doce series evaluadas mostraron descensos mensuales, siendo los más pronunciados aquellos ligados directamente al ritmo de cosecha, transporte y embarque.

En el ámbito ganadero, el informe también destacó retrocesos. La matanza de ganado bovino disminuyó un 1.8%, acumulando nueve meses consecutivos a la baja. Adicionalmente, se registraron mermas en la matanza de aves y cerdos, así como una menor producción de productos lácteos. Este panorama resalta que el sector agropecuario argentino no opera de manera homogénea; mientras ciertas actividades agrícolas prosperan gracias a grandes volúmenes de cosecha, otras, como la ganadería bovina o la producción lechera, están más influenciadas por las decisiones productivas, los costes y las dinámicas del mercado.

Pese a la contracción mensual, la comparación interanual de abril con el año anterior sigue reflejando una expansión considerable del sector. La actividad agrícola se situó un 16.5% por encima de los niveles de 2025, con la mayoría de los indicadores mostrando un crecimiento positivo. La producción primaria, en particular, avanzó un 22.4% interanual, impulsada por un aumento significativo en la cosecha de girasol y una cosecha récord de maíz. Este desempeño es clave para entender por qué, a pesar de las fluctuaciones mensuales, el sector mantiene una posición sólida en la economía argentina.

El contexto económico del sector también se vio marcado por el anuncio gubernamental de una reducción progresiva en los impuestos a las exportaciones. El presidente Javier Milei informó una disminución de los derechos de exportación para el trigo y la cebada, pasando del 7.5% al 5.5% a partir de junio. Esta medida fue acogida favorablemente por los productores, quienes la interpretaron como una señal de mayor predictibilidad. La Bolsa de Comercio de Rosario estimó un costo fiscal de 29 millones de dólares para la campaña en curso, mientras que la Fundación Mediterránea calculó que la disminución anual en la recaudación para 2027 podría oscilar entre 390 y 690 millones de dólares.

El desempeño sobresaliente del sector agroexportador argentino se mantiene como un motor económico crucial, a pesar de las interrupciones operativas puntuales. El volumen estimado de los seis cultivos principales podría alcanzar los 163.2 millones de toneladas, superando en un 21.25% la cifra del ciclo anterior. Este dato resalta la magnitud productiva de la campaña actual. Sin embargo, los eventos de abril subrayaron que la mera envergadura de la cosecha no mitiga los riesgos operativos. Los elementos climáticos adversos, el estado de las vías, la capacidad de transporte y el acceso a los puertos son factores determinantes que pueden alterar el ritmo mensual de actividad, incluso si el balance anual se presenta favorable.

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