Árboles

La Poda de Lianas Supera a la Plantación de Árboles en la Restauración de Bosques Tropicales

Aug 17, 2026

Durante mucho tiempo, la reforestación de bosques tropicales se ha asociado principalmente con la plantación de nuevos árboles. Sin embargo, una investigación innovadora llevada a cabo en las selvas de dipterocarpáceas de Borneo está cuestionando esta suposición. El estudio, que abarca casi dos décadas, sugiere que la eliminación estratégica de lianas es una estrategia de restauración forestal mucho más eficiente y rentable que simplemente plantar nuevas plántulas.

En la Reserva Forestal de Sabah, un equipo de la Universidad de Bristol ha estado monitoreando de cerca la dinámica del bosque. Descubrieron que las lianas, enredaderas que proliferan rápidamente en los claros dejados por la tala selectiva, representan una amenaza considerable para el crecimiento y la supervivencia de los árboles nativos. Estas enredaderas compiten por los recursos y asfixian a los árboles, impidiendo su desarrollo.

Para cuantificar el impacto y la efectividad de diferentes enfoques de restauración, los investigadores utilizaron tecnología LiDAR aérea. Esta avanzada herramienta permitió reconstruir en 3D la estructura del dosel forestal y evaluar el crecimiento de los árboles. Los resultados, publicados en la revista Current Biology, fueron contundentes: en las áreas donde se podaron las lianas al nivel del suelo, el dosel del bosque creció casi 4 metros en nueve años. En contraste, en las zonas donde solo se plantaron nuevos brotes, el crecimiento fue considerablemente menor, apenas 1.6 metros en el doble de tiempo.

Los datos demuestran que la poda de lianas acelera el proceso de recuperación forestal en un factor de tres en comparación con la plantación. Además de su eficacia superior, esta intervención es significativamente más económica. El costo de podar una hectárea oscila entre 140 y 330 dólares, mientras que la producción, transporte y mantenimiento de plántulas puede ascender a 1.500 o 2.500 dólares por hectárea. En términos de captura de carbono, la poda de lianas tiene un costo aproximado de 2 dólares por tonelada, frente a los 58 dólares que puede costar plantar árboles para el mismo fin. En un mercado de carbono voluntario donde el precio por tonelada ronda los 6 dólares, la ventaja económica de la poda es innegable.

Un aspecto crucial del éxito de esta estrategia no radica solo en un crecimiento más rápido, sino en la reducción de la mortalidad de los árboles. Los investigadores estiman que el 54% del beneficio se debe a la prevención de muertes. Durante periodos de sequía extrema, como los asociados con El Niño, las lianas absorben rápidamente el agua del suelo, dejando a los árboles maduros vulnerables. La eliminación de estas enredaderas salva aproximadamente cinco árboles grandes por hectárea, un número que compensa el impacto de la tala selectiva.

Es importante destacar que el objetivo no es erradicar todas las lianas, ya que estas forman parte integral del ecosistema. Sirven como puentes para orangutanes, proveen alimento a aves y refugio a insectos. La estrategia actual que se está implementando en la reserva de Ulu Segama-Malua implica eliminar entre el 60% y el 80% de las lianas. Esta poda selectiva alivia la presión sobre los árboles sin desestabilizar los corredores ecológicos y la biodiversidad.

Este nuevo enfoque de restauración ofrece una valiosa lección para futuros proyectos de conservación. En lugar de centrarse únicamente en la creación de nuevos bosques, la evidencia sugiere que a menudo la intervención más efectiva es aquella que fomenta la recuperación natural de los ecosistemas ya existentes. Se trata de facilitar el camino para que el bosque se regenere por sí mismo, liberando su potencial innato de recuperación.

El investigador principal del estudio, Toby Jackson, enfatiza que esta es una forma rentable y basada en datos para rehabilitar los bosques degradados. Este tipo de hallazgos subraya la importancia de observar atentamente los recursos naturales que ya poseemos. En regiones como Borneo, donde cada parte del dosel es vital, comprender y aplicar estas intervenciones puede ser decisivo para una recuperación forestal oportuna y sostenible.

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