Torrente

La Velutina Asiática: Una Amenaza Temprana para las Colmenas Gallegas en 2026

Jul 13, 2026
La apicultura gallega enfrenta una crisis sin precedentes en 2026, con la avispa asiática (Vespa velutina) adelantando su aparición y atacando las colmenas con una intensidad alarmante. Este fenómeno ha generado una profunda preocupación entre los apicultores, quienes temen que este año sea el más devastador desde la llegada de la especie invasora a la región española. La situación exige una respuesta coordinada y estrategias de protección para salvaguardar las abejas y la producción de miel.

La Amenaza Velutina: Un Desafío Prematuro para la Apicultura Gallega

Una Amenaza Apícola Anticipada: La Velutina en Galicia

La campaña apícola de 2026 en Galicia ha comenzado con una preocupación significativa, ya que la presencia de la avispa asiática se ha manifestado aproximadamente tres semanas antes de lo habitual. Este inicio temprano de los ataques, combinado con un incremento notable en el número de ejemplares observados cerca de las colmenas, ha encendido las alarmas entre los productores, quienes ya han experimentado años de pérdidas debido a esta especie invasora.

Impacto Intensificado: Ataques Masivos a las Colmenas

La Agrupación Apícola de Galicia ha expresado su inquietud, sugiriendo que el patrón de comportamiento observado durante las primeras semanas del verano podría resultar en el año más perjudicial para la apicultura desde la llegada de la Vespa velutina. Esta preocupación no solo se basa en la aparición temprana de la avispa, sino también en la virulencia de los ataques registrados en diversos apiarios.

La situación en Galicia es un reflejo de la expansión más amplia de la avispa asiática en el continente europeo, donde se ha consolidado como una seria amenaza para la apicultura, los polinizadores salvajes y los sistemas agrícolas que dependen de la actividad de las abejas.

La Estrategia de Caza: Un Bloqueo Mortal para las Abejas

Los apicultores reportan una escalada en la ferocidad de los ataques: mientras que en temporadas anteriores era común ver una o dos velutinas merodeando por colmena, en 2026 se observan grupos de entre diez y doce avispas atacando simultáneamente a las abejas. Estas avispas se suspenden frente a la entrada de la colmena, capturando a las abejas obreras que regresan con néctar y polen, lo que provoca un efecto de bloqueo. Las abejas reducen sus vuelos, dejan de buscar alimento y permanecen dentro del panal para evitar a los depredadores.

El daño se extiende más allá de la simple captura de abejas. La interrupción prolongada en la recolección de agua, néctar y polen disminuye las reservas de la colonia, debilita la alimentación de las larvas y aumenta el riesgo de que la colmena no sobreviva el invierno. Este comportamiento depredador es un factor clave en la presión sobre las colmenas y los polinizadores europeos, y la concentración de avispas en un apiario puede acelerar el debilitamiento de colonias que ya enfrentan enfermedades, parásitos, escasez de alimento y condiciones climáticas adversas.

Adaptación y Desplazamiento: Un Apicultor en Busca de Soluciones

José Seijo, presidente de la Agrupación Apícola de Galicia, ha tenido que reubicar parte de sus 300 colmenas desde la zona de Vigo, en Pontevedra, hasta Lugo, debido a la intensa presión de la velutina que hacía inviable mantenerlas en su lugar original. Esta decisión resalta cómo la presencia de la especie invasora está forzando cambios drásticos en las prácticas productivas. El traslado de colmenas implica la búsqueda de terrenos adecuados, la organización del transporte y la asunción de costos adicionales, sin garantía de que el nuevo emplazamiento esté libre de ataques.

Sin embargo, la movilidad no es una solución definitiva. La velutina se ha extendido por vastas áreas de Galicia y puede colonizar rápidamente nuevos territorios si encuentra alimento, agua, vegetación y lugares idóneos para construir sus nidos. La experiencia en otras regiones de España demuestra que el problema se está extendiendo más allá del noroeste peninsular, con la apicultura andaluza también clamando por medidas urgentes ante el avance de esta especie.

Perspectivas Sombrías: Alta Mortalidad de Colmenas

Ante los precedentes y la presión observada al inicio de la temporada, los representantes apícolas anticipan una posible alta mortalidad de colmenas. José Seijo teme que las pérdidas puedan alcanzar el 80% si los ataques mantienen la intensidad registrada al comienzo del verano. Esta estimación refleja la seria preocupación del sector, aunque el balance definitivo dependerá de la evolución de las poblaciones de velutina, la disponibilidad de alimento para las abejas, el estado de cada colonia y la eficacia de las medidas de protección implementadas.

Las pérdidas afectarán tanto a explotaciones profesionales como a pequeños apicultores. Una colonia debilitada produce menos miel, requiere mayor alimentación suplementaria y demanda más esfuerzo para mantener una población de obreras suficiente y asegurar la supervivencia de la reina. Este impacto económico se suma a otros desafíos que enfrenta la apicultura española, como los costos de producción, las enfermedades de las abejas y la competencia de mieles importadas, evidenciando la vulnerabilidad del sector frente a amenazas biológicas y comerciales.

La Alarma Temprana: Un Ciclo Prolongado de Ataques

El inicio anticipado de la actividad depredadora extiende el período de exposición de las colmenas, dando a las abejas menos tiempo para desarrollar la colonia, acumular reservas y aprovechar las floraciones de primavera y verano. Esta aparición temprana también sugiere que los nidos de velutina han alcanzado una fase activa antes de lo esperado, y a medida que aumenta el número de obreras en cada nido, también lo hace la necesidad de proteínas para alimentar a las larvas, intensificando la caza de abejas alrededor de los apiarios.

Las condiciones ambientales, como temperaturas favorables y una alta supervivencia de las reinas fundadoras, pueden favorecer la formación de más colonias y acelerar el crecimiento de los nidos. Para los productores, el problema es particularmente grave porque la abeja europea no ha coevolucionado con este depredador y carece de defensas adecuadas. Aunque se han observado algunas respuestas colectivas de las abejas frente a la avispa asiática, estas no son suficientes para proteger completamente las colonias sometidas a ataques numerosos y persistentes.

Vigilancia y Control: La Urgencia de la Intervención

Los apicultores solicitan una respuesta coordinada para la detección y retirada rápida de nidos que representen un riesgo, con el fin de reducir la presión sobre las explotaciones. La intervención temprana es crucial, ya que los nidos secundarios pueden crecer durante el verano, albergando miles de individuos y produciendo nuevas reinas que propagan la invasión. La localización de los nidos sigue siendo un desafío, ya que muchos se construyen en las copas de árboles altos, en vegetación densa o en lugares de difícil acceso.

Además, se necesitan métodos selectivos que eviten la captura indiscriminada de insectos autóctonos, ya que las trampas no controladas pueden afectar a otras avispas, moscas, mariposas y polinizadores esenciales para los ecosistemas agrícolas. El inicio adelantado de la presión depredadora obliga a reforzar la vigilancia y las medidas de protección en los apiarios gallegos, y la evolución del verano determinará si se confirman las pérdidas excepcionales que teme la Agrupación Apícola de Galici

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