Lanzarote y La Graciosa están dando un paso significativo hacia un futuro más verde con la construcción de una moderna planta de compostaje en el Complejo Ambiental de Zonzamas. Esta ambiciosa iniciativa del Cabildo está diseñada para revolucionar la gestión de residuos orgánicos en ambas islas, alineándose con las directrices europeas de economía circular y reducción de vertidos. Con una capacidad para procesar más de 4.000 toneladas de biorresiduos anualmente, esta instalación representa una inversión estratégica en sostenibilidad ambiental.
Las obras, iniciadas el 9 de junio, progresan a buen ritmo. Recientemente, el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, junto a la vicepresidenta María Jesús Tovar y el consejero de Residuos Domingo Cejas, realizaron una visita para verificar el avance del proyecto. Durante el recorrido, destacaron la importancia de esta planta como un hito para la gestión de los residuos orgánicos locales, enfatizando su potencial para cambiar drásticamente el panorama ambiental de la región.
El proyecto cuenta con un presupuesto considerable, superando los 6,29 millones de euros, con el apoyo de diversas entidades. El Gobierno de Canarias aporta 2,75 millones de euros, el Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN) contribuye con dos millones adicionales, y el Cabildo asume la parte restante, demostrando un compromiso unificado para el éxito de esta iniciativa. Esta colaboración interinstitucional ha sido crucial para materializar el proyecto, según declaraciones de la vicepresidenta Tovar.
La ejecución de la obra está a cargo de una unión temporal de empresas, Elecnor Servicios y Proyectos S.A.U. y Hormigones Insulares S.L.L., con un plazo de diez meses para su culminación. Se prevé que la planta esté plenamente operativa en abril de 2027. El presidente Betancort elogió el progreso de las obras, subrayando el compromiso de la institución con una planificación meticulosa y con inversiones que impulsan directamente la sostenibilidad de la isla.
La planta estará equipada para procesar los residuos orgánicos recolectados selectivamente por los municipios, una práctica que se está implementando progresivamente en conformidad con la legislación. De las 4.375 toneladas que podrá tratar anualmente, 875 corresponderán a restos biodegradables de parques y jardines. Estos materiales actuarán como un componente esencial en el proceso de compostaje, facilitando la descomposición de la materia orgánica y asegurando un compost de alta calidad.
Las instalaciones incluirán un área de pretratamiento con equipos especializados como abrebolsas y cribadoras. Después de esta etapa inicial, los residuos pasarán por un proceso de fermentación y maduración para producir compost estabilizado, un valioso recurso para enriquecer los suelos. El consejero Cejas explicó que este sistema aumentará las tasas de reciclaje y reducirá significativamente la cantidad de residuos que terminan en los vertederos.
Este proyecto se integra en las prioridades del Plan Integral de Residuos de Canarias (PIRCAN) y del futuro Plan Director Insular de Residuos de Lanzarote y La Graciosa, consolidando el Complejo Ambiental de Zonzamas como un centro neurálgico para la gestión de residuos. Estas inversiones son fundamentales para modernizar el tratamiento de las distintas fracciones de residuos y avanzar hacia un modelo de economía circular.
La construcción de esta planta responde a las normativas europeas y españolas que promueven la recolección separada de biorresiduos, el incremento del reciclaje y la disminución de los desechos en vertederos. La transformación de materia orgánica en compost es un pilar fundamental de este modelo, convirtiendo un desecho en un recurso valioso y mitigando el impacto ambiental.
Con esta nueva infraestructura, Lanzarote y La Graciosa reafirman su compromiso con la sostenibilidad, mejorando su capacidad para gestionar los residuos de manera eficaz y responsable. La unión de esfuerzos entre las administraciones, una planificación técnica sólida y la dedicación a los objetivos ambientales son la base de un proyecto que beneficiará tanto al entorno como a la calidad de vida de los habitantes. La puesta en marcha de la planta de compostaje de Zonzamas no solo elevará las tasas de reciclaje, sino que también sentará las bases para un futuro más limpio y ecológico en las islas.
