Torrente

México investiga el posible vínculo de la lechuga con el brote de ciclosporiasis en EE. UU.

Jul 19, 2026

México ha puesto en marcha una exhaustiva investigación en respuesta a un brote de ciclosporiasis en Estados Unidos, que ha afectado a más de 1.600 personas y provocado casi un centenar de hospitalizaciones. Las autoridades sanitarias y agrícolas del país latinoamericano están colaborando estrechamente con sus homólogos estadounidenses para determinar si la lechuga rallada de tipo iceberg es la fuente de esta contaminación. Este incidente subraya la importancia crítica de la trazabilidad y los controles de inocuidad en la cadena de suministro de alimentos frescos, especialmente en productos tan sensibles como las hortalizas de hoja.

El brote de ciclosporiasis en Estados Unidos, con 1.644 casos confirmados y 94 personas hospitalizadas, ha encendido las alarmas en ambos países. Aunque afortunadamente no se han reportado fallecimientos, la magnitud del problema ha llevado a una acción coordinada entre México y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. Los síntomas de la enfermedad comenzaron a manifestarse entre mediados de mayo y mediados de julio de 2026, y la investigación preliminar sugiere un posible vínculo con lechuga iceberg rallada servida en establecimientos de comida rápida en varias regiones estadounidenses.

Las entidades mexicanas involucradas en esta pesquisa incluyen la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Dirección General de Epidemiología (DGE), así como la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Este grupo interinstitucional está llevando a cabo inspecciones rigurosas y análisis detallados de trazabilidad. El objetivo principal es identificar el punto exacto de la cadena de suministro donde pudo producirse la contaminación y establecer medidas preventivas para salvaguardar la salud de los consumidores, tanto a nivel nacional como internacional.

La trazabilidad es un componente fundamental en la seguridad alimentaria, especialmente para productos perecederos y delicados como la lechuga. Su alto contenido de agua y estructura frágil requieren controles muy estrictos en cada etapa, desde el cultivo y la cosecha hasta el empaque, transporte y almacenamiento. Cofepris ha asegurado que México mantiene un sistema de verificación activo para garantizar la conformidad con las normativas de inocuidad. No obstante, las autoridades mexicanas enfatizan que el país de origen registrado en los documentos comerciales es solo un factor en la investigación y no implica automáticamente que la contaminación haya ocurrido en territorio mexicano. La colaboración técnica con la FDA es constante y vital para esclarecer el origen de esta situación.

La vigilancia de las hortalizas abarca diversas fases de producción y manejo. Estudios previos han resaltado la relevancia de examinar las condiciones del suelo, los procesos de manipulación de los productos y las prácticas de lavado antes del consumo. Aunque el lavado adecuado puede reducir la presencia de contaminantes superficiales, no reemplaza la necesidad de controles de inocuidad desde el campo. Por ello, Senasica ha intensificado su colaboración con las unidades de producción, promoviendo la implementación de Sistemas de Reducción de Riesgos de Contaminación (SRRC) y fomentando las mejores prácticas agrícolas en todo el territorio.

Como medida adicional, la Dirección General de Epidemiología de México emitió un aviso preventivo de viaje el 15 de julio de 2026, dirigido a personas que planean visitar las áreas afectadas en Estados Unidos. Este aviso incluye recomendaciones para minimizar riesgos. Las secretarías de Salud y Agricultura han hecho un llamado a la población y a los actores de la cadena productiva para que consulten únicamente fuentes de información oficiales y eviten la difusión de rumores que puedan generar desinformación o perjudicar injustificadamente al sector agroalimentario mexicano. La investigación sigue en curso y se espera que las conclusiones finales aporten mayor claridad sobre el incidente y refuercen los protocolos de seguridad alimentaria a nivel internacional.

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