Torrente

Un Ácaro Amenaza la Cosecha de Tomate en Extremadura

Aug 13, 2026

La campaña de tomate de 2026 en Extremadura, España, se enfrenta a una seria amenaza por la proliferación del ácaro bronceado del tomate. Los cálculos actuales sugieren que las pérdidas en la producción podrían oscilar entre el 25% y el 30%, impactando significativamente a la región, que es un pilar fundamental en la industria del tomate para procesamiento en España. La combinación de temperaturas elevadas y bajos niveles de humedad ha creado un ambiente propicio para que esta plaga se extienda, afectando ya a un considerable porcentaje de la superficie cultivada.

Este microscópico enemigo, conocido científicamente como Aculops lycopersici, ataca las células vegetales, provocando que los tallos y las hojas adquieran una coloración bronceada, lo que lleva a un rápido debilitamiento y secado de la planta. Aunque no daña directamente los frutos, el ácaro reduce drásticamente la capacidad productiva de las tomateras, acortando su ciclo de vida y disminuyendo el volumen total cosechable por hectárea. La dificultad para detectarlo en sus primeras etapas agrava el problema, ya que los síntomas suelen manifestarse cuando la infestación ya es severa.

La extensión de la plaga, que se estima afecta a cerca del 70% de las 20,700 hectáreas destinadas al cultivo de tomate en la región, o aproximadamente 14,500 hectáreas, ha forzado a los agricultores a acelerar la recolección. Este adelanto del fin del ciclo productivo conlleva una mayor presión sobre la maquinaria, el personal y la capacidad de las plantas procesadoras, como lo han señalado agricultores como Antonio Gallardo y técnicos como Juan Cano de la Cooperativa Agrícola de Medellín. Esta situación valida las preocupaciones expresadas por los productores extremeños antes del inicio de la campaña, evidenciando la vulnerabilidad del sector ante las plagas.

Uno de los principales desafíos para los agricultores es la ausencia de herramientas fitosanitarias efectivas. La retirada del mercado del spirotetramat, un ingrediente activo que se utilizaba previamente para combatir el ácaro y cuya autorización europea expiró en 2024, ha dejado un vacío. A pesar de las solicitudes de autorización excepcional por parte de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura y otras organizaciones, las alternativas disponibles no han demostrado la misma eficacia. Esta disparidad regulatoria con otros países de la Unión Europea genera inquietud sobre la competitividad del tomate español.

Ante este panorama, la gestión integrada del cultivo se vuelve crucial. La vigilancia temprana, la implementación de medidas de higiene en la maquinaria y la evaluación profesional de los tratamientos autorizados son esenciales. Además, la experiencia actual subraya la importancia de anticipar la pérdida de productos fitosanitarios y de validar sustitutos efectivos antes de cada temporada, para garantizar que los productores tengan las herramientas necesarias para proteger sus cosechas frente a organismos perjudiciales y los efectos de un clima cambiante.

LEER A CONTINUACIÓN