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La Huella de Carbono de la Expansión Agrícola Brasileña: Un Desafío Climático y una Oportunidad de Solución

Apr 28, 2026
La expansión de la actividad agrícola en Brasil ha generado una considerable emisión de carbono en sus suelos, un reto ambiental significativo. Sin embargo, se vislumbra una solución prometedora que podría alinear al país con sus metas climáticas.

Restaurando el Equilibrio: El Potencial del Suelo Brasileño para Combatir el Cambio Climático

El Impacto de la Conversión de Biomas en las Reservas de Carbono

La transformación de los ecosistemas naturales de Brasil en áreas de cultivo ha resultado en una pérdida masiva de carbono almacenado en el suelo, estimada en 1.400 millones de toneladas. Esta cifra representa una emisión equivalente a 5.200 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO₂), una medida estandarizada para cuantificar el impacto de diversos gases de efecto invernadero.

Análisis Detallado de la Deuda de Carbono del Suelo Brasileño

Estos hallazgos se basan en una investigación exhaustiva publicada en la revista Nature Communications. Expertos de la Universidad de São Paulo (ESALQ-USP), la Universidad Estatal de Ponta Grossa (UEPG) y Embrapa Agricultura Digital, una división de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA), colaboraron en este estudio. La investigación forma parte de las actividades del Centro de Investigación del Carbono en la Agricultura Tropical (CCARBON), un centro de innovación respaldado por la FAPESP y dirigido por Carlos Eduardo Pellegrino Cerri.

La Recarbonización Agrícola: Clave para los Objetivos Climáticos

Una perspectiva alentadora surge de la investigación: al reintegrar carbono en aproximadamente un tercio de las áreas agrícolas de Brasil, el país podría alcanzar las metas establecidas en su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) bajo el Acuerdo de París. Estos objetivos buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 59% y un 67% respecto a los niveles de 2005 para el año 2035. Estrategias como la rotación de cultivos, la labranza de conservación y los sistemas agroforestales integrados (ICLF), así como la recuperación de pastizales deteriorados, podrían ser fundamentales para lograrlo.

Metodología de Estimación de Carbono en el Suelo

El estudio se propuso cuantificar la "deuda de carbono" en los suelos brasileños. Además de la cifra total, se calculó la cantidad de carbono acumulado y perdido en cada bioma debido a la conversión a uso agrícola, identificando las prácticas agrícolas más eficientes para conservar el carbono. Los cálculos se basaron en la base de datos de carbono del suelo más extensa de Brasil, que compila 4290 registros de 372 estudios de los últimos 30 años, abarcando todos los biomas y tipos de uso del suelo. Para estandarizar las emisiones de gases de efecto invernadero, la cantidad de carbono se multiplica por 3,66 para obtener el equivalente en CO₂.

Diferencias en el Almacenamiento de Carbono entre Biomas

La Mata Atlántica destacó como el bioma con la mayor capacidad de almacenamiento de carbono, tanto en su vegetación natural como en sus zonas agrícolas. Por el contrario, el Pantanal y la Caatinga mostraron los niveles más bajos de carbono. Se analizaron las reservas de carbono en cuatro profundidades del suelo: 0-10 cm, 0-20 cm, 0-30 cm y 0-100 cm. En la capa superficial, la Mata Atlántica superó en un 86% a la Caatinga y en un 36% al Cerrado en áreas de vegetación nativa, y en áreas agrícolas, superó al Pantanal y a la Caatinga en un 154% y 62% respectivamente.

La Influencia de los Sistemas Agrícolas en el Almacenamiento de Carbono

El análisis de los datos permitió a los investigadores estimar cómo diferentes tipos de conversión de tierras afectan la pérdida de carbono en cada bioma. También se determinó el potencial de aumento del carbono almacenado al cambiar del monocultivo a prácticas agrícolas más sostenibles. La conversión de vegetación nativa a monocultivo provoca una pérdida del 33% del carbono en el suelo de la Mata Atlántica y del 15,8% en el Cerrado. En contraste, la transición de monocultivo a un sistema integrado en el Cerrado puede incrementar el carbono del suelo en un 15,3%. En la Amazonía, se proyecta que la adopción de la rotación de cultivos o sistemas de cultivos mixtos generaría un aumento del 14,1% en el carbono. Estos potenciales teóricos abren nuevas vías para la formulación de políticas públicas y el desarrollo de un mercado de créditos de carbono en Brasil.

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