Árboles

La iniciativa de las Concesiones Forestales Campesinas de Colombia: un camino hacia el desarrollo sostenible

Aug 26, 2026

Colombia ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad ambiental y el desarrollo rural con la publicación de la “Guía Metodológica para la Implementación y Gestión Participativa de las Concesiones Forestales Campesinas (CFC)”. Este documento, fruto de la colaboración entre comunidades rurales, académicos e instituciones, establece un plan de acción para la puesta en marcha de una herramienta crucial destinada a frenar la deforestación en las reservas forestales protegidas por la Ley 2 de 1959. La iniciativa busca no solo la conservación de la biodiversidad, sino también el fortalecimiento de la bioeconomía local y la dignificación de la vida en el campo.

Las Concesiones Forestales Campesinas representan una figura jurídica innovadora que otorga a las organizaciones campesinas el derecho al aprovechamiento sustentable de los recursos forestales en terrenos baldíos dentro de las áreas de reserva. Con un período de hasta 30 años, prorrogable por un tiempo similar, este modelo proporciona una seguridad jurídica sin precedentes y se acompaña de un respaldo integral del Sistema Nacional Ambiental (SINA). Además, esta estrategia se enmarca en un robusto marco normativo y político, que incluye la Ley 2294 de 2023, la Resolución 0057 de 2025 y diversas estrategias para el control de la deforestación y la economía forestal, reconociendo al campesinado como un actor fundamental en la protección del territorio y la recuperación de ecosistemas vitales como la Amazonía.

La implementación de las CFC sigue un proceso estructurado en nueve actividades clave, divididas en fases de verificación, caracterización, diseño, estructuración, formalización y gestión. Este enfoque metódico garantiza la identificación adecuada de áreas y comunidades, la planificación técnica y económica, y el acompañamiento constante del Estado. Además, la gobernanza y la participación comunitaria son pilares de este modelo, fomentando acuerdos de conservación y planificación ambiental participativa (ACPAP) y priorizando cadenas de valor que impulsan un comercio justo. Ejemplos exitosos, como la primera CFC otorgada en Caquetá, demuestran el potencial transformador de este esquema en la gestión forestal comunitaria.

Este enfoque integral y participativo no solo aborda la crisis de la deforestación, sino que también fomenta un desarrollo rural inclusivo y equitativo. Al empoderar a las comunidades campesinas como gestoras de sus propios recursos y promotoras de la sostenibilidad, se construye un futuro donde la conservación ambiental y el bienestar humano van de la mano. Las CFC son una herramienta poderosa para consolidar la paz y asegurar que los bosques de Colombia sigan siendo una fuente de vida y prosperidad para todos.

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