Torrente

La mala hierba "amor seco" se propaga en cultivos argentinos

Aug 31, 2026

La expansión de la maleza "amor seco", científicamente conocida como Bidens subalternans, está causando una creciente preocupación en el sector agrícola de Argentina, especialmente en la región norte de la provincia de Buenos Aires. Esta planta, que solía encontrarse en los límites de los campos y en zonas no cultivadas, ha comenzado a colonizar activamente el interior de los lotes de siembra. Lo alarmante es su aparente capacidad para resistir a los herbicidas que tradicionalmente eran eficaces, lo que plantea un desafío significativo para los agricultores. Ante esta situación, equipos de expertos en malezas han intensificado sus estudios desde 2021. Su objetivo principal es desentrañar las causas de la resistencia observada en algunas poblaciones de esta maleza y recopilar datos cruciales que permitan implementar medidas de control preventivas y efectivas antes de que el problema se agrave aún más, impactando gravemente la producción de cultivos esenciales como la soja y el maíz.

La presencia de la maleza "amor seco" ya no es un fenómeno marginal, sino una amenaza que se infiltra en el corazón de los campos de cultivo, exigiendo una respuesta agrícola más estratégica y multifacética. Su expansión no solo representa una competencia directa por los recursos vitales como el agua, la luz y los nutrientes, sino que también eleva drásticamente los costos de producción y, si no se aborda a tiempo, puede comprometer seriamente la viabilidad y el rendimiento de las cosechas. La prolongada ventana de emergencia de Bidens subalternans y su alta capacidad para producir semillas complican aún más su gestión, ya que los tratamientos iniciales pueden ser insuficientes. Es imperativo que los agricultores adopten un enfoque integral, combinando el monitoreo constante con la rotación de cultivos y el uso prudente de herbicidas, para mitigar el impacto de esta maleza invasora y proteger la sostenibilidad de la agricultura argentina.

La expansión del "amor seco" en los campos de Argentina

La maleza conocida como "amor seco", Bidens subalternans, ha trascendido su hábitat habitual en los márgenes de los campos para invadir activamente las áreas de cultivo en el norte de Buenos Aires y otras zonas agrícolas de Argentina. Esta alarmante propagación, observada con mayor intensidad desde 2021, está generando una gran inquietud entre los profesionales del sector. Anteriormente, esta especie era considerada una molestia menor, confinada a los bordes de los caminos y alambrados, pero su reciente incursión en los lotes de soja, maíz y otros cultivos de verano indica un cambio significativo en su comportamiento. Los agricultores y técnicos están presenciando cómo esta maleza forma parches densos en el interior de las parcelas, desafiando los métodos de control químico que antes resultaban efectivos. Este fenómeno no solo amenaza la productividad de los cultivos, sino que también plantea serias dudas sobre la eficacia de las prácticas de manejo actuales.

El principal problema radica en la aparente resistencia de algunas poblaciones de Bidens subalternans a ciertos herbicidas. Si bien no se ha confirmado una resistencia generalizada en todos los lotes afectados, la baja efectividad de los tratamientos puede atribuirse a diversos factores. Estos incluyen el tamaño avanzado de la maleza al momento de la aplicación, condiciones ambientales desfavorables, una calidad deficiente de la pulverización o la selección inadecuada del producto químico. El "amor seco" es una planta anual que emerge principalmente en primavera y crece vigorosamente durante el verano, alcanzando alturas considerables y ramificándose ampliamente. Sus frutos, equipados con aristas, se adhieren fácilmente a la ropa, el pelo de los animales y la maquinaria agrícola, facilitando su dispersión no solo dentro de la misma explotación, sino también entre diferentes establecimientos. Esta capacidad de propagación, combinada con su creciente resistencia, agrava la ya compleja situación de las malezas resistentes en la agricultura argentina, exigiendo nuevas estrategias de manejo para proteger el rendimiento y la rentabilidad de los cultivos.

Estrategias innovadoras para el control de malezas y la mitigación de riesgos

Uno de los mayores desafíos en el control de Bidens subalternans es su prolongado período de emergencia. Esta característica permite que nuevas plantas germinen en diferentes momentos a lo largo de la campaña, lo que a menudo resulta en brotes post-tratamiento y la necesidad de aplicaciones repetidas de herbicidas. Además, la especie tiene un ciclo de vida relativamente corto y una alta capacidad para producir semillas. Si las plantas que sobreviven a los tratamientos logran alcanzar la etapa reproductiva, contribuyen significativamente a aumentar la reserva de semillas en el suelo, lo que intensifica la presión de infestación para las temporadas de cultivo subsiguientes. Para contrarrestar esta amenaza, es crucial un monitoreo temprano que permita identificar los primeros brotes y aplicar tratamientos cuando las plantas son más pequeñas y, por lo tanto, más vulnerables. Cuando Bidens alcanza un mayor desarrollo, su superficie foliar se expande, acumula reservas y su capacidad de rebrote aumenta, haciendo los tratamientos mucho menos eficaces.

La situación actual del "amor seco" refleja un problema más amplio en la agricultura extensiva: la excesiva dependencia de unos pocos modos de acción de herbicidas. La experiencia global demuestra que para reducir la presión de selección y evitar que las poblaciones de malezas se recuperen, es fundamental complementar el uso de herbicidas con estrategias de control del banco de semillas. Los ensayos en curso en Argentina buscan evaluar la sensibilidad de diferentes poblaciones de Bidens a varios herbicidas, diferenciando si los escapes se deben a fallas operativas, tolerancia natural o mecanismos de resistencia adquiridos. Antecedentes en Brasil y Paraguay han documentado resistencia de Bidens al glifosato y a herbicidas inhibidores de la enzima ALS, e incluso a la atrazina, lo que subraya la necesidad de una evaluación precisa y de evitar conclusiones apresuradas basadas en la eficacia histórica de un producto. La investigación local es vital para definir el alcance del problema y desarrollar soluciones adaptadas a las condiciones de cada región, promoviendo un manejo integrado y sostenible de las malezas.

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