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Descubrimiento: La plaga 'Prionus imbricornus' azota los cultivos de arándanos en Carolina del Norte

Jun 03, 2026

Los agricultores de arándanos en Carolina del Norte se enfrentan a un nuevo desafío. Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NC State) han logrado identificar la especie de escarabajo que ha estado causando estragos en los campos comerciales: el Prionus imbricornus. Este hallazgo es fundamental, ya que sus larvas, al alimentarse de las raíces de los arbustos, debilitan gravemente las plantas, afectando su anclaje y, en ocasiones, provocando su muerte. Carolina del Norte es el primer estado en reportar activamente la presencia de P. imbricornus en cultivos de arándanos, lo que resalta la urgencia de desarrollar estrategias de manejo específicas.

El principal inconveniente de esta plaga radica en que el daño ocurre bajo tierra, donde las larvas pueden alcanzar hasta cinco pulgadas de largo, alimentándose y destruyendo las raíces. A diferencia de los adultos, que no se alimentan, las larvas son las responsables del deterioro, lo que dificulta su detección temprana. La identificación precisa de esta especie, lograda a través de análisis genéticos, ha sido un paso crucial para diseñar tratamientos adecuados, ya que hasta ahora los informes se referían genéricamente a larvas de Prionus. La investigación, liderada por Kenneth Geisert, fue publicada en el Journal of Integrated Pest Management, y destaca la importancia de monitorear el sistema radicular y no solo la parte aérea de los cultivos para un diagnóstico certero.

La correcta identificación de la especie no es un mero detalle académico. Permite a los investigadores y productores aplicar estrategias de control específicas, evitando tratamientos ineficaces que podrían dañar a otros insectos beneficiosos. La profesora Lorena Lopez, coautora del estudio, señala que, aunque la identificación es un avance, actualmente no existen insecticidas etiquetados específicamente contra P. imbricornus en arándanos en Carolina del Norte. Por ello, se están realizando ensayos para encontrar opciones eficaces y sincronizar los tratamientos con los ciclos reproductivos de la plaga, con el fin de proteger este cultivo de alto valor económico.

Este descubrimiento enfatiza la relevancia de un enfoque integrado en el manejo de plagas, donde el monitoreo, el diagnóstico preciso y la implementación de soluciones equilibradas son cruciales. La experiencia de Carolina del Norte sirve como una alerta para otros productores de frutos rojos, subrayando la necesidad de sistemas de vigilancia robustos que consideren la aparición de plagas emergentes. La ciencia y la tecnología ofrecen las herramientas para enfrentar estos desafíos, permitiendo a los agricultores tomar decisiones informadas y sostenibles en la protección de sus cultivos, garantizando la salud del agroecosistema y la viabilidad económica de sus explotaciones.

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