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El Salvador Avanza en Producción Agrícola Sostenible: Cosechas Exitosas sin Pérdidas

Jun 26, 2026

El Salvador se encamina hacia un hito agrícola en 2026, proyectando sus primeras cosechas de hortalizas, frijol y maíz sin pérdidas significativas. Este logro es el resultado de la aplicación de estrategias agrícolas de vanguardia, el desarrollo de modernos sistemas de irrigación, una sólida asistencia técnica y el respaldo directo a los agricultores. La iniciativa, liderada por el programa "Movimiento a la Producción", busca fortalecer la resiliencia del sector frente a los desafíos climáticos y asegurar el abastecimiento alimentario del país, sentando las bases para una agricultura más productiva y sostenible.

El viceministro de Agricultura y Ganadería, Óscar Alejandro Domínguez, fue el encargado de comunicar estos avances durante el Congreso de Exportación de Alimentos, organizado por COEXPORT. Según sus declaraciones, las primeras recolecciones, esperadas para mediados de julio, confirman que la producción nacional progresa conforme a las expectativas. Esta noticia adquiere especial relevancia en un contexto regional donde la agricultura básica a menudo se ve afectada por sequías, precipitaciones erráticas y fluctuaciones en los precios de los productos esenciales.

El programa “Movimiento a la Producción”, lanzado en 2024 por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, ha desplegado sus esfuerzos en 140 áreas productivas, abarcando una extensión de 167,686 manzanas. Su principal meta es cubrir el 75% de la demanda interna de hortalizas, granos básicos y frutas, complementando el 25% restante con importaciones estratégicas. Este enfoque no solo busca fortalecer la autosuficiencia alimentaria, sino también reducir la vulnerabilidad del país ante factores externos. La iniciativa subraya la importancia del acceso a insumos como semillas, fertilizantes, agua y financiación para los pequeños agricultores y las familias dedicadas a la agricultura.

Entre las innovaciones destacadas por Domínguez se encuentran los sistemas de riego automatizados, la integración de paneles solares para la sostenibilidad energética y el uso de drones equipados con cámaras multiespectrales para un monitoreo preciso de los cultivos. Las hortalizas, en particular, se benefician de un suministro constante de agua, semillas de alta genética y un manejo fitosanitario actualizado. Una porción significativa de la producción, que asciende a 1,486 manzanas, se realiza en infraestructuras protegidas para optimizar el rendimiento. Además, en algunas áreas, el manejo agroecológico ya constituye el 80% de la producción, evidenciando un compromiso creciente con prácticas sostenibles. Los agricultores que participan en el programa también acceden a insumos esenciales a precios reducidos, lo que representa un ahorro considerable en comparación con los costos de mercado.

En lo que respecta a los granos básicos, el viceministro resaltó que se han sembrado 32,000 manzanas de frijol, de las cuales el 70% ya se beneficia de sistemas de riego, con la ambiciosa meta de alcanzar el 100% de cobertura y lograr dos cosechas anuales. El rendimiento promedio del maíz ha superado los 90 quintales por manzana, con un 60% del área mecanizada y cultivada con híbridos no transgénicos de alto rendimiento. Ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, el Ministerio de Agricultura y Ganadería ha implementado calendarios de siembra anticipados y ha fortalecido los sistemas de riego, medidas clave para mitigar los riesgos de sequías o lluvias irregulares.

Una de las innovaciones más notables es el sistema de monitoreo satelital MIDA, desarrollado en colaboración con Google. Esta plataforma avanzada permite la detección temprana de plagas, enfermedades y estrés hídrico, facilitando una respuesta rápida y coordinada en el campo. Los drones, por su parte, han demostrado una efectividad del 85% en la verificación de problemas agrícolas, consolidando la integración de la tecnología en la gestión de cultivos. Este enfoque proactivo complementa otras herramientas de diagnóstico, como las pruebas de campo para identificar enfermedades en el maíz y el frijol, lo que permite prevenir pérdidas antes de que los daños se extiendan.

El sector ganadero también ha sido objeto de importantes inversiones y apoyo gubernamental. Se ha impulsado la entrega de maquinaria, incluyendo ordeñadoras y picadoras, junto con programas de mejoramiento genético a través de inseminación artificial y asistencia veterinaria gratuita. Actualmente, operan siete microcentrales lecheras en la región oriental del país, con dos más próximas a inaugurarse. Estas iniciativas buscan fortalecer la producción local de leche y empoderar a los pequeños productores para que se integren eficazmente en las cadenas de suministro.

En el ámbito de las exportaciones, Domínguez destacó un crecimiento del 54% en las exportaciones de alimentos de El Salvador desde 2020, con un aumento adicional del 5% en el último año. Atribuyó estos resultados a la revitalización de las zonas rurales y al fortalecimiento del sector agroalimentario. Silvia Cuéllar, presidenta de COEXPORT, subrayó la contribución del sector alimentario al desarrollo económico del país y la necesidad de adaptarse a los estándares internacionales y avances tecnológicos para mantener la competitividad. Este equilibrio entre la autosuficiencia, la adaptación climática y la expansión exportadora se presenta como el pilar fundamental para el futuro agrícola de El Salvador.

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