Hacia una gobernanza de datos que empodere al agricultor
El informe técnico de la FAO: Desafíos y oportunidades en la gestión de datos forestales
Este estudio de la FAO profundiza en la gestión y el intercambio de información de pequeños productores en las cadenas de suministro, proponiendo prácticas que salvaguarden sus intereses y cumplan con los objetivos de sostenibilidad.
La era digital y sus implicaciones para los pequeños agricultores
La digitalización ha redefinido la gobernanza de las cadenas de suministro, llevando los requisitos de trazabilidad hasta el origen. Regulaciones como el EUDR y sistemas de certificación dependen ahora de datos detallados a nivel de finca, incluyendo geolocalización y verificación legal.
Tipos de información recabada de los pequeños productores
La información recopilada se organiza en tres categorías principales, buscando vincular la producción con parcelas específicas: datos de identificación (personales y geoespaciales), datos de operaciones de la finca (cultivo, uso de insumos, tenencia de tierra) y datos comerciales (registros de transacciones).
Identificadores únicos: La base del monitoreo y los servicios financieros
El desarrollo de registros y GeoIDs (huellas digitales de ubicación) facilita el monitoreo satelital y el acceso a servicios, aunque plantea interrogantes sobre la propiedad y el control de esta información.
Los riesgos inherentes a la expansión de la demanda de datos para los pequeños productores
La creciente demanda de datos expone a los agricultores a diversos riesgos, como la carga operativa, el uso indebido de su información, la dependencia de plataformas propietarias y la posible exclusión del mercado si no cumplen con los requisitos digitales. Además, pueden surgir sesgos tecnológicos que penalicen injustamente prácticas agroforestales sostenibles.
Buenas prácticas en la gestión del ciclo de vida de los datos
Este estudio propone pautas para la recopilación, gestión y el intercambio de datos. El consentimiento debe ser libre, informado, específico y revocable. Una vez almacenados, los datos deben tener permisos documentados, acceso para corrección y seguridad adecuada. Para evitar la dependencia, se promueve la portabilidad de datos mediante formatos estándar, la minimización de atributos compartidos y acuerdos formales de intercambio.
Estrategias clave para fortalecer la gobernanza de datos
Se identifican tres pilares estratégicos: el desarrollo de compromisos voluntarios e instrumentos cooperativos con organizaciones de agricultores, la adaptación de marcos legales para proteger los datos personales y no personales, y la creación de una infraestructura pública digital que incluya registros abiertos y "billeteras de datos" para reducir costos de cumplimiento y empoderar a los productores.
Casos de estudio: Perspectivas por países sobre la gobernanza de datos
En Colombia, Fedecacao lidera un censo georreferenciado basado en la confianza. En Kenia, el sistema KIAMIS integra marcos de gobernanza con desafíos en la capacidad de las cooperativas. Viet Nam presenta cadenas de suministro complejas con brechas legales. Indonesia combina múltiples registros para la integración de sistemas. En Brasil, el Registro Ambiental Rural es central, pero la integración de datos de producción y la conciencia de los productores son incompletas.
Recomendaciones para los diversos actores involucrados
Se recomienda que los reguladores y dueños de sistemas establezcan responsabilidades claras e incluyan a los agricultores en el diseño de normativas. Los compradores y certificadoras deben adoptar un consentimiento modular, compartir solo los atributos necesarios y devolver los datos en formatos comprensibles. Las organizaciones de productores pueden actuar como intermediarios de confianza y negociar términos colectivos. Finalmente, las comunidades de infraestructura pública digital deben priorizar herramientas de baja conectividad y modelos de financiamiento sostenibles.
