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Mafix: Fertilizante de Silicato para la Captura de Carbono y el Cultivo Sostenible

Aug 22, 2026

La empresa Mafix, surgida de la Universidad de Stanford, ha conseguido una inversión de 5.4 millones de dólares para un proyecto innovador que transforma rocas de silicato en un fertilizante de rápida acción. Este producto, que se basa en silicatos de calcio y magnesio, tiene un doble propósito: nutrir los cultivos, en particular el arroz, y contribuir significativamente a la mitigación del cambio climático al capturar dióxido de carbono de la atmósfera. La tecnología busca acelerar la meteorización natural de las rocas, un proceso que normalmente lleva años, para que sus beneficios se manifiesten en un solo ciclo de cultivo. Esta financiación permitirá a Mafix producir 1,000 toneladas de su material para pruebas agrícolas a gran escala en Estados Unidos, marcando un hito en la búsqueda de soluciones agrícolas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

Además de sus implicaciones climáticas, el fertilizante de Mafix promete mejorar la salud del suelo y la resiliencia de los cultivos. Al liberar silicio, un elemento esencial para plantas como el arroz, el producto apoya procesos fisiológicos clave y ayuda a las plantas a resistir condiciones de estrés. La estrategia de la empresa incluye el uso de hornos cementeros ociosos para su producción, lo que podría reducir costos y aprovechar infraestructuras existentes. Sin embargo, la efectividad final de esta tecnología, tanto en términos de rendimiento agrícola como de captura neta de carbono, dependerá de validaciones exhaustivas en campo que consideren factores como el tipo de suelo, el clima y la eficiencia energética de todo el proceso productivo y logístico.

Innovación Agrícola: Silicatos para la Nutrición y Descarbonización

La compañía Mafix, nacida de la investigación en la Universidad de Stanford, ha captado una importante inversión de 5.4 millones de dólares en una ronda presemilla. El objetivo es impulsar una tecnología que convierte rocas de silicato en un fertilizante de rápida disolución. Este innovador producto no solo busca mejorar la fertilidad del suelo, sino que también desempeña un papel crucial en la captura de dióxido de carbono atmosférico. Al reaccionar en el suelo, el fertilizante de silicato transforma el CO2 en bicarbonatos estables, lo que representa un avance significativo hacia una agricultura más sostenible y amigable con el clima. La financiación obtenida permitirá a Mafix escalar la producción a 1.000 toneladas, lo que facilitará la realización de pruebas agrícolas a gran escala en diversas regiones de Estados Unidos, validando su eficacia en condiciones reales.

El proceso, desarrollado por Matthew Kanan y Jade Marcus, cofundadores de Mafix, acelera la meteorización natural de los silicatos, un fenómeno geológico que normalmente transcurre durante décadas o siglos. Al aplicar un tratamiento de intercambio iónico en estado sólido, Mafix consigue que los silicatos de calcio y magnesio resultantes sean mucho más reactivos. Esto significa que el fertilizante puede meteorizarse y liberar sus componentes beneficiosos, incluido el silicio, en una sola temporada de cultivo. Esta aceleración es fundamental para que la tecnología sea viable agronómicamente y para que la medición de la captura de carbono sea precisa y verificable, lo cual es esencial para el desarrollo de créditos de carbono. La capacidad de este producto para entregar silicio a las plantas, especialmente al arroz, lo posiciona como una solución prometedora para cultivos que se benefician enormemente de este elemento.

El Impacto de Mafix: Beneficios Agronómicos y Climáticos

El fertilizante de silicato de Mafix no solo promete ser un aliado en la lucha contra el cambio climático al capturar dióxido de carbono, sino que también ofrece importantes ventajas agronómicas. Al disolverse en el suelo, los silicatos reactivos liberan silicio, un elemento que, aunque no es un nutriente primario, es fundamental para la salud y la productividad de ciertos cultivos, como el arroz. Este elemento contribuye a la rigidez de la planta y mejora su resistencia a factores bióticos y ambientales adversos, como plagas o estrés hídrico. La propuesta de Mafix podría ser clave para mantener la disponibilidad de silicio en suelos agrícolas, especialmente en sistemas de cultivo intensivo donde la extracción continua del grano y la biomasa puede agotar este recurso con el tiempo, afectando negativamente el rendimiento.

La visión de Mafix incluye la optimización de sus procesos de producción, buscando alianzas con la industria cementera para utilizar hornos ociosos. Esta estrategia permitiría reducir la inversión inicial y aprovechar infraestructuras existentes, lo que es crucial para la escalabilidad del proyecto. Sin embargo, la empresa es consciente de que la rentabilidad y el impacto ambiental neto de su fertilizante deben ser validados mediante pruebas rigurosas. Es fundamental demostrar que la cantidad de dióxido de carbono capturada supera las emisiones generadas en todo el ciclo de vida del producto, desde la extracción y procesamiento hasta el transporte y la aplicación. Además, los ensayos a gran escala serán vitales para determinar las dosis óptimas, la frecuencia de aplicación y la respuesta en diferentes combinaciones de cultivos y suelos, asegurando que el producto de Mafix no solo sea innovador, sino también efectivo y económicamente viable para los agricultores.

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