Torrente

El renacer de un tomate soriano: un legado de 110 años

Jul 28, 2026

En una notable proeza agrícola, un agricultor de Soria ha logrado revivir una antigua variedad de tomate, cuyas semillas habían permanecido inactivas por 110 años. Este acontecimiento marca el regreso de un tomate tradicional, originario de Matute de Almazán, a las huertas modernas, ofreciendo una valiosa lección sobre la resiliencia genética y el patrimonio agrícola.

El proceso de recuperación se llevó a cabo en una huerta de Villalcázar de Sirga, Palencia, donde Emilio Medina, conocido por su dedicación a la conservación de semillas, recibió un frasco familiar con las históricas semillas. A pesar de su aspecto deteriorado y la prolongada inactividad, una porción de las semillas demostró su capacidad de germinación. Las plantas resultantes produjeron pequeños tomates de forma irregular, con surcos y un vibrante color rojo, rasgos característicos de las variedades castellanas de antaño. Esta primera cosecha no solo confirmó la viabilidad del material genético, sino que también proporcionó nuevas semillas, asegurando la continuidad de esta variedad para futuras siembras.

La historia de estas semillas, fechadas en 1916, se remonta al descubrimiento de un recipiente en la despensa de un abuelo, lo que llevó a la familia a contactar a Emilio Medina a través de las redes sociales. Este éxito resalta la importancia de la conservación activa en fincas y huertas, que complementa la labor de los bancos de germoplasma al permitir que las variedades sigan evolucionando en sus entornos productivos. Aunque la antigüedad no garantiza automáticamente una mayor productividad o resistencia, la recuperación de este tomate representa un enriquecimiento del patrimonio agrícola y una oportunidad para estudiar sus posibles ventajas agronómicas en el futuro, contribuyendo a la diversidad genética frente a los desafíos climáticos y las enfermedades.

La experiencia de Emilio Medina y el renacimiento del tomate soriano no solo recuperan un sabor y una historia, sino que también refuerzan el valor de la agricultura familiar y la sabiduría ancestral en la preservación de los recursos genéticos. Este acontecimiento subraya que, a través de la dedicación y el respeto por el legado de la tierra, es posible mantener vivas las tradiciones y asegurar un futuro alimentario más diverso y resiliente para las próximas generaciones.

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